martes, enero 16, 2007

Contemplar la belleza...

Uno lleva un tiempo ya escribiendo este blog, y los lectores avezados notarán que se repiten los artículos dedicados, en mayor o menor medida, a las rubias con las tetas gordas.

Alguno podrá pensar que soy, "como todos los hombres", un cerdo, incapaz de ver en la mujer más allá del mero caparazón físico. Que las mujeres son, sin más, objetos de usar y tirar, sin profundidad ninguna.

Nada más lejos de la realidad. Quienes me conocen más a fondo, saben que soy un hombre tremendamente sensible. Dicha sensibilidad ha sido causa, en más de una ocasión, de más de un quebradero de cabeza, y muchas de mis desventuras y pesares han tenido su origen en dicho aspecto de mi personalidad.

Tengo muchos otros gustos, como los sellos.

Tomemos, por ejemplo, esta hoja bloque de Suecia:


Las imágenes corresponden a dos seres mitológicos de los bosques nórdicos. Son dibujos estilizados, bellos. No puedo evitar posar mis ojos sobre el sello de la izquierda.


Una mujer, posiblemente una ninfa, rodeada de plantas y animales del bosque. Y, sin evitarlo, me fijo en el más hermoso detalle: una flor...


...y dos tetas gordas.

Me rindo, no puedo. Vale, soy un cerdo, apedreadme.

Mañana más.

Etiquetas: ,


Comments:
... huy... pues si no es porque lo dices tú, yo, la flor, no la había visto :P
 
Huy, yo estuve como media hora hasta que me di cuenta.
 
¿Flor? ¿QUE FLOR?

jejeje

¡¡¡Saludetes!!!
 
No, Tete. No eres un cerdo. Eres un hombre.
 
este estilo de post lo he leido en otro sitio...
 
que vivan las cheñoras con lorzaaas!!! yo no soy de esas eh eh eh eh (ojala aun se pudieran llamar lorzas.snif)
 
Si, si, un flor y que mas...
 
A mi lo que me preocupa es que todos le habeis mirado las perolas sin daros cuenta del rabo que tiene entre las piernas!
 
Publicar un comentario en la entrada

<< Home

This page is powered by Blogger. Isn't yours?